El propósito de este blog no es otro que el de compartir conocimientos y experiencias de la gestión de crédito B2B, en su sentido más amplio e incluyendo los efectos colaterales en el resto de las finanzas de una empresa, con la esperanza de provocar reflexión y debate respecto de esta materia tan necesaria como olvidada.

La supervivencia de una empresa depende de la liquidez y ésta, de la exitosa transformación de las cuentas a cobrar.  A su vez, el grado de éxito de esta realización dependerá de factores tales como la calidad de la política y procedimientos de créditos y cobro, la fidelidad con la que se cumple y los conocimientos, aptitudes y capacidades de las personas encargadas de su ejecución.  Como tal, la gestión de crédito y cobro es una responsabilidad de la empresa que es indelegable e intransferible.  No hay que confundir “responsabilidad”, intransferible, con la subcontratación a terceros de determinadas acciones, tareas o protecciones.

Existen muchos apoyos a la gestión de crédito:  informes comerciales, seguro de crédito, factorización, servicios expertos de límites de crédito, cobro y recobro, etc.  Todos ofrecen distintos niveles de protección, en distintos momentos de la vida del crédito, pero ninguno es sustituto de la ineludible responsabilidad del acreedor:  correr con las consecuencias de sus propias decisiones acerca del crédito comercial concedido (o rehusado) y adecuar su balance a los potenciales riesgos que pueden materializarse, apoyándose en las informaciones y garantías recibidas, sin limitarse a ellas.

Por tanto, pretendo abordar también temáticas como la estructura del balance que corresponda con un determinado riesgo en las cuentas a cobrar, o el monto de autoseguro que una empresa pueda soportar, en virtud de un balance determinado.

Ojalá sirva para ayudar a las empresas en su lucha darwiniana diaria y también para sacar de las sombras a esta materia tan crucial.

La gestión de crédito y cobro es una función transversal que afecta a todas las áreas de la empresa.  Entre los interesados directos podemos encontrar figuras como el credit manager, director general, director financiero, tesorero, director comercial y auditor interno, así como cualquier persona que dependa de estas figuras, jerárquica o funcionalmente.  El campo de los interesados indirectos puede ser mucho más amplio:  consultores de gestión, auditores (tanto financieros como de gestión), suscriptores y analistas de aseguradoras de crédito, front y back-office, analistas de banca comercial y corporativa, así como de entidades de factoring y leasing, risk managers en su acepción tradicional, supply chain managers, directivos y gerentes de capital riesgo, etc., etc., etc.